La Danza de los Tastoanes, historia de resistencia indígena

Año: 
2013

La fiesta de los tastoanes es una danza histórica, de resistencia e identidad de los pueblos originarios contra la conquista colonial espiritual del Santo Santiago, santo católico.

Este festejo tiene más de tres siglos en los pueblos del occidente de México, representa una expresión cultural característica de esta región; se celebra el 25 de julio en las localidades de Jalisco: desde la cabecera municipal de Tonalá y Salatitán, en San Juan de Ocotán, Nextipac, Santa Ana Tepetitlán y San Francisco Ixcatán en Zapopan. Así como en el estado de Zacatecas en Juchipila, Apozól y Moyahua de Estrada entre otros. 

 

Datos Históricos sobre los tastuanes

(Fragmento de investigación sobre los tastuanes en Ixcatán de José Casillas)

Los tastuanes adquirieron relevancia fuera de las fronteras de Jalisco una vez que distintas voces exigían al gobierno su prohibición en 1895, Victoriano Salado Álvarez en la voz de los opositores, señaló ese mismo año:

“A nosotros nos revientan los tastuanes; es más nos parecen un espectáculo digno de salvajes; más todavía, creemos que la autoridad hace mal en conceder licencia para la verificación de esa diversión que no sabemos si tiene más de sosa y de estúpida o de depresiva y entristecedora” Victoriano Salado Álvarez. “El Mercurio y los Tastoanes” El Correo de Jalisco 3 de agosto de 1895. (Santoscoy TII, 1986: 1034)

Tal polémica se generó a raíz de que Alberto Santoscoy publicara un artículo en El Mercurio del 28 de julio de 1895, titulado “Un Sabio profesor universitario y la fiesta de los tastoanes”, en éste manifestaba su beneplácito por el interés del profesor en antropología por la Universidad de Chicago Frederic Starr que estuvo en junio de 1894 en el barrio indígena de Mezquitán para conocer sobre los Tastuanes, trabajo que luego publicó en The Journal of Américan Folk-Lore en junio de 1902.

A su vez y Rafael de Alba, en El Heraldo del 4 de agosto de 1895, señaló sin tapujos, la fiesta de los tastuanes “hermosa no es ni conveniente, da margen a mil escándalos, es causa de la ebriedad de todo un barrio, del despilfarro de los pobres ahorros de mil miserables, pero qué dan de su significación histórica”. (Santoscoy TII, 1986: 1036)

Con los adversarios de los “tastoanes” como les denomina Santoscoy, debate en varios números de El Mercurio cada una de las opiniones y razones esgrimidas por Salado y de Alba, acudiendo al recuento de tradiciones raras y un tanto temerarias de Holanda, Italia, Noruega, Suiza, Alemania, Rusia, etc., a documentos y publicaciones, hasta que él mismo dio por terminada la guerra de tinta, algo de lo que respondió fue:

“…La fiesta (de los tastuanes) sólo tiene de española a Santiago Apóstol, su caballo, algunas prendas de ropa que tenían que vestir los indígenas sometidos, etc., lo demás todo, enteramente todo, es étnico, porque mira a las costumbres primitivas de la raza indígena; porque es peculiar, genuino y característicos de nuestro país”. (Santoscoy TII, 1986: 1046)